Dudas sobre antihistamínico - alergólogo en Barcelona PB Clinical

¿El antihistamínico engorda? Nuestro alergólogo en Barcelona resuelve tus dudas

Una de las principales dudas que se plantean los pacientes cuando acuden a nuestro alergólogo en Barcelona y les receta algún antihistamínico para la alergia es si este tipo de fármaco puede producir efectos secundarios sobre la salud.

Es cierto que cuando hablamos de medicamentos siempre debemos tener en cuenta la posibilidad de efectos indeseados, y las pastillas para la alergia no están exentas de ellos. Dolores de cabeza, sueño y diarrea, menos frecuentemente, son algunos de los mencionados efectos. Sin embargo, hay uno que se suele asociar más al uso de los antihistamínicos y que, en general, preocupa más que otros: el aumento de peso.

Pero ¿el antihistamínico engorda de verdad? Nuestro alergólogo en Barcelona nos resuelve a continuación las posibles dudas sobre cómo actúa este medicamento para la alergia y nos da algunos consejos para hacer frente a posibles efectos secundarios.

¿Engordan los antihistamínicos?: No todos

Muchas personas que sufren de alergia han oído alguna vez que los antihistamínicos engordan y algunos de ellos han visto modificado su peso tras el consumo de este tipo de fármaco. Por esa razón desde nuestra clínica de alergología en Barcelona, como profesionales expertos en tratamientos de alergia, nos preocupamos por proporcionar a los pacientes toda la información que necesitan para que se sientan cómodos y tranquilos con los medicamentos que están tomando.

Antes de todo, cabe especificar que en la actualidad existen tres tipos de antihistamínicos que pertenecen a generaciones diferentes. Veamos cuáles son y sus características.

1. Los antihistamínicos de primera generación o antihistamínicos clásicos: también conocidos como sedantes. Son los primeros que se crearon, son los que más se han utilizado y no actúan de manera selectiva, por lo tanto penetran directamente en el sistema nervioso central con consecuencias directas sobro el mismo, como la somnolencia y el apetito.

2. Los antihistamínicos de segunda generación o no sedantes: actúan de una manera más especifica que los de primera generación, con lo cual tienen menos efectos secundarios y además se pueden tomar en menor dosis.

3. Los antihistamínicos de tercera generación: son una versión mejorada de los de segunda generación, alivian los síntomas de la alergia y tienen menos contraindicaciones.

Esta clasificación nos deja claro que los antihistamínicos de primera generación son los que pueden desencadenar un aumento de peso. Al no actuar específicamente, en su proceso afectan también al sistema nervoso, inhibiendo los receptores serotoninérgicos. Estos receptores son responsables, en parte, del apetito y al no funcionar como debieran, hacen que podamos sentir más hambre de la cuenta. Esto provoca que nuestro organismo se acostumbre a comer más y de manera más frecuente durante el día, algo que tomaremos como un hábito, y como consecuencia directa de este cambio, es posible que acumulemos unos kilos de más.

¿Qué hacer si estás tomando antihistamínicos y engordas?

Como ya hemos explicado anteriormente, el espectro de los antihistamínicos es muy amplio, por lo que existen infinidad de posibilidades a la hora de tratar las alergias. Si ya estás tomando algún medicamento y has notado un aumento de peso sin causa aparente, lo primero que te recomendamos es que acudas a nuestro especialista alergólogo en Barcelona para que, tras revisar tu historial clínico, pueda analizar el tratamiento estás siguiendo y cuáles son los efectos indeseados que estás experimentando. Con esta información, estudiaremos tu caso para averiguar si el aumento de peso está relacionado con el fármaco administrado y revisaremos el tratamiento, en caso de que fuese necesario, haciendo un seguimiento constante para asegurarnos de su eficacia.

Debes tener en cuenta que un cambio de medicamentos no siempre produce unas mejoras inmediatas. Así que si llevas tiempo tomando unas antihistamínicos que te hacen engordar, necesitarás combinar el nuevo tratamiento que te suministremos con un estilo de vida más saludable.

Por un lado, debes vigilar tu hábitos alimenticios, lo cual no quiere decir que comas menos, sino que lo hagas con más conciencia. Por ejemplo, llevar una dieta más equilibrada, evitar picar entre horas o realizar cenas abundantes poco antes de dormir. Por otro, debes evitar a toda costa la vida sedentaria: hacer ejercicio o dar un paseo después de comer para facilitar la digestión son hábitos básicos para mantenerse en forma.

En nuestra clínica de alergología en Barcelona, tratamos las alergias desde un enfoque global y mediante procedimientos diagnósticos diseñamos programas específicos para cada paciente, ya que cada caso es distinto y cada organismo reacciona de forma diferente a los fármacos. Además, según el estado de salud de cada persona, puede haber incompatibilidad entre algunos antihistamínicos y otros medicamentos que estés tomando. Por ese motivo, si padeces algún tipo de alergia, no lo dudes, consulta con nuestro alergólogo en Barcelona, resolverá todas tus dudas y tu calidad de vida mejorará con toda seguridad.