Tips para sobrevivir a las alergias tras la vuelta de vacaciones

Tu alergólogo en Barcelona recomienda: 5 tips para sobrevivir a la alergia tras la vuelta de vacaciones

Después de varias semanas fuera de casa, la reincorporación a la rutina viene acompañada de alergia tras la vuelta de vacaciones y tu alergólogo en Barcelona conoce bien estos casos porque los pacientes se quejan de congestión, picor y estornudos repentinos. Incluso se cuestionan si hay algo en sus casas u oficinas que les produce alergia, pero la explicación suele ser más sencilla. Las ventanas cerradas durante varios días, la limpieza superficial de las habitaciones, las toallas y sabanas sin cambiar pueden ser factores desencadenantes de la inflamación de las mucosas nasales y, como ocurre con cualquier alergia, lo primero es bloquear el contacto con el alérgeno o estímulo. Así que si estás a punto de volver de vacaciones, toma nota de las siguientes recomendaciones de tu clínica de alergología en Barcelona para evitar que la rinitis alérgica y otras reacciones como urticaria o asma irrumpan con fuerza.

  1. Programa una limpieza profunda de casa

Antes de regresar de tu lugar de veraneo, busca ayuda para limpiar la casa a fondo y asegúrate de que se ha retirado el polvo de todos los rincones y se han lavado cortinas, alfombras, ropa de cama y tapicería. Por supuesto es fundamental que baño y cocina queden desinfectados y verificar que no haya alguna humedad que pueda atraer hongos o moho. Recuerda que los libros, las lámparas, las baldas y los altillos también acumulan polvo y es importante limpiarlos con cuidado. Cuando abras la puerta de casa y sientas una bocanada de aire limpio, tu cuerpo no tendrá por qué rebelarse con una alergia respiratoria.

  1. Ventila en cuanto abras la puerta de tu hogar o tu oficina

Si no es posible limpiar la casa o el lugar de trabajo antes de que regreses de vacaciones, lo primero que debes hacer a tu vuelta es ventilar, abrir las ventanas y dejar que el aire entre con fuerza. Si tienes balcón, terraza o jardín, retira la suciedad para que no se cuele. Una buena ventilación garantiza la oxigenación del ambiente, regula la humedad de las habitaciones, elimina malos olores y permite la expulsión de partículas de polvo, perjudiciales en caso de alergias respiratorias. Si además de aire, entra luz solar el efecto es doble porque los rayos ultravioleta acaban con algunos microorganismos. Seguro que cuando abras las ventanas se te escaparán algunos estornudos porque tu cuerpo viene acostumbrado a espacios abiertos, pero si limpias lo más pronto posible, evitarás una alergia persistente y molesta.

  1. Procura equiparar la temperatura a la de tu lugar de descanso

Ya sea que hayas estado en la playa, en la montaña o en la piscina, la temperatura de tu cuerpo se regulaba al aire libre. Procura mantener el mismo hábito, sobre todo los primeros días después del regreso a la vida cotidiana. Si es imposible porque te mueves en espacios que requieren aire acondicionado, procura que esté regulado entre 22 y 24 grados, y entre el 35 y el 60% de humedad. Cubre la nariz y la garganta si estás en contacto directo con el aire frío y asegúrate de que los filtros del aparato se han limpiado. En caso de que estés en contacto directo con ventiladores, frota las aspas y rejillas con un paño húmedo para evitar la acumulación de polvo, que llegará directamente a tu nariz.

  1. Gana la batalla a los ácaros

Aunque microscópicos, los ácaros son una subclase de arácnidos que se refugian en alfombras, cortinas y colchones y son los responsables de cuadros de alergias respiratorias e incluso, asma. Como ya decíamos, la limpieza es la mejor aliada para evitar la rinitis alérgica después de vacaciones y muy especialmente, para deshacernos de los ácaros. Olvídate de la escoba, que solo desplaza el polvo y pásate a un aspirador potente, con filtros HEPA y capacidad para limpiar 360º, es decir, que llegue a todos los rincones y superficies. Cuando limpies los muebles, utiliza un paño húmedo y deslízalo de arriba hacia abajo para que el polvo no se disemine sino que quede atrapado en la bayeta. Lava la ropa de cama cada semana con agua caliente a 60º porque a esa temperatura eliminas diferentes tipos de microorganismos y, de ser posible, sécala al sol porque los rayos ultravioleta también te ayudarán en tu batalla contra los ácaros. Además, es recomendable ventilar baños, cocina y dormitorios cada día para evitar humedades en las que pueden proliferar esporas de moho, que también son factor de riesgo para personas con alergias respiratorias, asma o urticaria.

  1. Reduce las situaciones estresantes y aliméntate bien

Varias investigaciones relacionan el sistema inmunitario con el sistema nervioso, así que mientras más control tengamos sobre las situaciones estresantes, mejor salud tendremos. Con la tensión nerviosa se aceleran el pulso y la respiración y, por tanto, absorbemos rápidamente el aire sin apenas consciencia del ritmo corporal. En esos casos, el polen y el polvo pueden afectarnos más de lo habitual. ¿Cómo evitarlo? Volviendo a la rutina de la forma más gradual posible y evitando el contacto con alérgenos. Recuperar hábitos de descanso para un sueño reparador y consumir alimentos ricos en Vitamina C y B, también ayudan a fortalecer el sistema inmunitario.

Cuando la alergia tras la vuelta de vacaciones ya es un hecho, se recomienda el consumo de cúrcuma, rico en antioxidantes y de jengibre, potente antiinflamatorio. En ningún caso te auto mediques y acude a tu alergólogo en Barcelona para un diagnóstico personalizado. En PB Clinical te haremos las pruebas necesarias para identificar los alérgenos que te afectan y determinaremos la necesidad de aplicar vacunas o medicamentos específicos para tu caso. Disfruta la vuelta a la rutina tanto como has disfrutado tus vacaciones y no dejes que las alergias te impidan desarrollar tus actividades con normalidad.