Alergia intolerancia leche - alergología Barcelona PB Clinical

¿Alergia o intolerancia a la lactosa? Una de las principales dudas en nuestra clínica de alergología en Barcelona

Esta es una de las preguntas que más formulan los pacientes que acuden a nuestra clínica de alergología en Barcelona. Y es que es muy frecuente confundirse sobre si aquello que nos causa esas molestias al ingerir leche es alergia o intolerancia a la lactosa. Sin embargo, aunque ambos trastornos comparten muchas similitudes, también podemos señalar ciertas diferencias que nos ayudarán a aclarar esta cuestión.

En realidad, cuando hablamos de alergia a la leche nos referimos a la alergia a la proteína de la leche de vaca, PLV, mientras que en el caso de las intolerancias se trata de intolerancia a la lactosa. Así pues, son patologías diferentes.

La leche está compuesta principalmente por proteínas, grasas y azúcares. La alergia a la leche consiste en una respuesta anómala de nuestro sistema inmune (el sistema de defensa del organismo) de manera que identifica como extrañas las proteínas de la leche de vaca (PLV). Así, las principales proteínas de la leche responsables de la reacciones alérgicas son la caseína, la alfalactoalbúmina y la betalactoglobulina.

Desde nuestra clínica de alergología en Barcelona hemos observado que la mayoría de la población tolera estas proteínas sin mayores problemas, sin embargo, en los últimos años los afectados por ese tipo de alergia parecen haber aumentado considerablemente, ya sea por factores genéticos o simplemente porque ahora hay mejores sistemas para detectar este tipo de anomalías, y por ese motivo cada vez son más los que acuden a nuestra consulta en busca de consejo.

Parece ser que una alteración en la flora intestinal que los recién nacidos adquieren en las primeras semanas de vida, las bacterias intestinales que permanecen bastante estables a lo largo de su vida y que influyen en el desarrollo y maduración de su sistema inmune, podría estar implicada en el desarrollo de diferentes alergias.

Sea como sea, cada vez que una persona alérgica toma leche o cualquier otro producto que la contenga fabricará una serie de defensas, como la inmunoglobulina E (IgE), contra esas proteínas de la leche que serán las responsables de los síntomas de alergia. En muchas ocasiones la ingesta de una pequeña cantidad de leche es suficiente para producir una reacción alérgica.

La intolerancia a la leche se produce por una alteración metabólica: la ausencia de lactasa

En la intolerancia a la lactosa, en cambio, no participa el sistema inmune. La lactosa es un azúcar de la leche, y para digerirlo es necesario una enzima denominada lactasa. Los intolerantes a la lactosa no tienen suficiente cantidad de esa enzima y no pueden digerirla. Existen además diversos niveles de intolerancia, por lo que algunas personas con este trastorno pueden tolerar pequeñas cantidades de lactosa y en cambio hay otras que con cantidades mucho menores tienen síntomas de dolor abdominal, diarrea o flatulencia, entre otros síntomas.

En ocasiones, la intolerancia a la lactosa es transitoria y aparece después de tomar antibióticos, o tras infecciones intestinales por virus, bacterias o parásitos. Por eso se puede afirmar que la alergia a la lactosa no existe como tal. Cuando hablamos de alergia a la leche, aclara nuestro alergólogo en Barcelona, nos referimos a una reacción mediada por un mecanismo inmune frente a proteínas de la leche y no al déficit de enzima lactasa propia de la intolerancia a la lactosa.

Por eso, es muy importante subrayar que las leches sin lactosa son adecuadas para los pacientes con intolerancia a lactosa pero no para los alérgicos a la PLV, ya que en los preparados sin lactosa lo que se hace es hidrolizar o eliminar este azúcar, pero las proteínas responsables de la reacción alérgica permanecen intactas.

Tampoco es aconsejable que los alérgicos a la leche tomen medicamentos con lactosa, porque a pesar de que esta enzima no sea la causante de su alergia, es posible que en el proceso de purificación de la misma para la elaboración del fármaco puedan conservarse algunas proteínas, suficientes para provocar una reacción.

Dada la complejidad de estas dos afecciones, si sientes molestias cuando tomas leche, y no sabes si se trata de alergia o intolerancia a la lactosa, es sumamente importante acudir a un especialista para detectar qué es lo que está provocando que no te sientas bien. Acude a un experto en la materia, como nuestro alergólogo en Barcelona, que tras realizar las pruebas pertinentes diagnostique cuál es tu problema y te aconseje sobre el tratamiento que debes seguir y los alimentos que debes eliminar o tomar con precaución. Pásate por PB Clinical y te ayudaremos a organizar tu dieta y a convivir con tu patología para que vuelvas a sentirte bien y afrontes cada día con energía.